Desde que me enteré de la triste noticia, he estado pensando en escribir algo aqui sobre él. Y la verdad, ni sabía qué, ni como...no me atrevía. El era la clase de hombre sobre el cual escriben los grandes, y yo, para que engañarnos, ni le conocía lo suficiente, ni me veía capaz de hacerle justicia. Sé que quiero decir muchas cosas sobre el...pero no se como expresarlas. Asi que, despues de buscar por internet la inspiración, he encontrado en la pagina de onda cero la despedida que Carlos Herrera le hizo al maestro, a Don Jose Antonio Garmendia Gil, el día después de su fallecimiento. Yo la escuché en directo mientras oía el programa, y creo que no se puede hacer mejor.
Creo que lo mejor que puedo hacer es compartir esa despedida con aquellos que no la oyeron, incluso con los que ni siquiera saben quienes son Antonio Garmendia, o Carlos Herrera:
Ayer falleció en Sevilla, a la caída de las luces del mediodía, Antonio Garmendia, José Antonio Garmendia Gil, eterno tío que hemos tenido todos aquellos que hemos trabajado en este programa, y la figura seria, severa, adorable, que recorría las calles de la ciudad, llevando en su cuello todos los colgantes que podía vistiendo de negro y en una carpeta, seis o siete rotuladores por si la inspiración le pillaba en el mostrador de una taberna. Antonio Garmendia, el iconoclasta, el rebelde, el sublime paseante de una ciudad despierta, el hombre distinto a todo, el hombre que en pleno pregón, en la Capilla del Rosario, hablando de la semana santa, y de los pasos de su preferencia, levantó la cabeza, para decir:" por cierto sabe alguien como va er Beti?". Antonio Garmendia, el agnóstico, que creía en el Dios pequeño de las cosas. A quien gustamos en su día de bautizar como "El Príncipe de las Tabernas", que se ha ido a reunir con los amigos de su taberna favorita, aquella que ya no existe, aquella del Traga en la calle Gimios, donde personajes como Vicente el del Traga, su hermano Eduardo, que con las piernas encorvadas, decía Antonio caminaba siempre entre paréntesis. Eduardo Balbontin, aquel otro que cuando vio por primera vez el mar dijo aquella frase que pedía mármol y que no era otra que "ojú la que ha tenido que caer esta noche", con Amador Rodriguez Rey, con el Terrible, con el Loqui, con el Piripi.., La historia de Antonio Garmendia quizás ustedes no la conozcan, sevillano, hijo de vascos, quimico, marino de la armada que montó un negocio de maderas en Sevilla, y que un buen día creó uno de los bares señeros de toda una década en la ciudad. Cuando los bares acostumbraban a tener una cabeza de toro colgada en la pared, el a su bar le llamo La Burra y disecó una cabeza de burra que puso en las paredes. Hacía 10 años, 10, 15 años, no recuerdo, empezamos a trabajar juntos en la radio. Él, que escribía, hablaba, pregonaba, empezó a concederme el favor de su talento, y el favor de su talento fue, una pieza a veces diaria, a veces semanal, en la que simplemente le dije "Antonio cuenta las cosas que quieras". Y así de viaje en viaje, de ida en ida de venida en venida, de llegada dos horas antes a la estación del AVE por si perdía el tren o de la riña que nos echaba cuando consideraba él, que llegábamos con el tiempo justo, hemos ido incorporándolo a nuestras vidas, y ustedes le han escuchado emocionarse fuera en Yecla, o fuera en Santiago cuando cantaba las excelencias de la ciudad a la que viajábamos, a excepción de Nueva York. Cuando fuimos a Nueva York y con Barbeito dejaron escrita esa proclama de "que difícil es cantar una saeta en Nueva York" viendo los edificios tan altos y sin balcones, al volver le preguntamos "¿Que es lo que mas le ha gustado de Nueva York Don Antonio?", y don Antonio nos dijo, "¿lo mejor? venirse pa Sevilla". La Sevilla en cuyas calles seguirá paseando la figura negra de barba blanca de nuestro querido Antonio, aquel que se retrato en un soneto que como toda su poesía era cercano y portentoso:
«Nací en Sevilla; mi apellido es vasco.
Vasca mi sangre, vasca mi figura.
Temo a la gente, la cordial me apura.
La palmada en la espalda me da asco.
La hembra me enerva; le doy bien al frasco.
Soy tímido a la vez que cara dura.
De cuanto di, jamás pasé factura.
Cuando me pica la ilusión me arrasco.
Creo en Dios. Uso barba, como Cristo.
Como Judas también, como el demonio.
Me gusta el mundo y me horroriza el mundo.
Soy uno más. Me canso, luego existo.
Adoro a mi mujer, me llamo Antonio,
y me muero segundo tras segundo.»
Recomiendo escucharla en la página de onde cero:
http://www.ondacero.com/ondacero/GestorWeb?id=11025 clicar en "adios Garmendia, por Herrera".
No se cuanto tiempo lo mantendrán ahí; escuchadlo mientras se pueda...merece la pena.
miércoles, mayo 02, 2007
martes, mayo 01, 2007
LA TIERRA DE LOS INCAS
Perú...ha sido un bonito viaje. Es la primera vez que cruzo el charco, y ha sido toda una experiencia....la altura, las ruinas, machu picchu...una cultura muy parecida a la nuestra y a la vez con grandes diferencias. Cuzco es una ciudad maravillosa, y Lima tiene esos contrastes que aqui no estamos tan acostumbrados a ver. Para remate, parte del viaje de vuelta lo hice en la cabina del A330 que me traia de vuelta a Madrid. Una gran experiencia!!! GRACIAS A TODOS LOS QUE LA HABEIS HECHO POSIBLE!!! :-)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)